, encontraras un test de 6 preguntas que vale la pena memorizar por si algún día nuestro traje espacial comienza a fallar.
Lo que realmente pasa, es que al estar expuestos al vació, cualquier fluido, que estuviese sobre nuestro cuerpo, comenzaría a hervir, esto incluye la saliva y los ojos, por la humedad de las lágrimas, los timpanos nos explotarían, debido a que la presión del cuerpo trata de igualarse con el vació del espacio, y después de 11 a 15 segundos, perderíamos la conciencia.
Al contrario de las películas de ciencia ficción, nuestra sangre no herviría debido a que la elasticidad de nuestros vasos sanguíneos, la mantendrían con una presión alta, suficiente para que el cuerpo tenga una temperatura superior a la del punto de ebullición, y tampoco explotaríamos, debido a que nuestra piel es lo suficiente mente resistente para mantenernos de una sola pieza en el espacio.
Lo que realmente pasaría es que después de perder la conciencia vendrían convulsiones y parálisis, y mientras esto sucede en los tejidos finos del cuerpo y la sangre de las venas, comenzaría a formarse vapor de agua, haciendo imposible que la sangre siga circulando y llegue a nuestro cerebro, lo que seria la causa de nuestra muerte; debido al vapor de agua nuestro cuerpo se hincharía y la humedad restante seria expulsada poco a poco por las vías respiratorias en forma de vapor.
Aunque el espacio es frió, tampoco nos congelaríamos de inmediato, ya que el calor no se pierde rápido de un cuerpo.
Ha pasado alguna vez…
Si, durante pruebas, monos y perros, se recuperaron después de haber sido expuestos a una breve exposición sin protección al vació (no mas de dos minutos).
Con humanos, no fueron pruebas, si no accidentes, en uno de estos un técnico de la Nasa, tuvo una fuga en un traje espacial, cuando casi se alcanzaba el vació (menos de 1 psi); se mantuvo consciente durante 14 segundos, después de 30 cuando la presión llego a ser similar a la de 15000 pies de altura, el técnico recupero la conciencia, mas tarde relato, que comenzó a escuchar como se escapaba el aire, y su ultimo recuerdo consiente, fue como la saliva de su lengua comenzaba a hervir.
En otro caso,